Poeta
yo sé que es muy mala mi poesía
y a que a estas lineas no le podríamos llamar de esa forma,
pero en escritura no busco la belleza
sino la precisión
-cosa que difícilmente se logra-,
lo prosaico, emocionarme y, si se puede,
el humor,
pues la belleza la encuentro en tu mirada
cuando las estrellas iluminan tu sonrisa
-y tu sonrisa el recoveco oscuro
al que llamo corazón-.
Pasaron casi 365 lunas, Luna
para volver a beber de tu saliva;
jamás olvidaré los gritos
que incendiaron nuestra mañana
-y que quizá asustaron
a los vecinos
pues he aquí a un tipo solitario
cuyo expertise es el dolor y no la gloria-.
Ojalá pueda
volver a verte otro día
-otra noche, quiero decir-,
sin alcohol de por medio
-o solo poquito-
como cuando empezamos a besarnos
en el instante en que nos dieron
un momento a solas
en estrechas escaleras
y me dijiste me encantas, cómo me gustas
cuánto te extrañaba, mirrey ecatepense
sin decir una sola de estas líneas;
prometo no dejarte solo
y quererte
al menos las siguientes horas.
Hoy yo siento que te quiero
con todo y tus incontrolables celos
y el mal concepto -pero cierto-
en que me tienes;
no te había extrañado tanto,
como ahora, en este momento, no quiero,
quererte, no quiero
sentir
que podemos estar juntos
más de la cuenta.

Deja un comentario