La triste osadía del Señor Segovia (II)

II Había muchos jóvenes caminando por la acera, muchas personas con gafetes como el que yo llevaba dentro de mi bolsa. Avancé con las piernas un poco entumecidas, temblorosas, hasta que llegué a las afueras del lugar donde se llevaba a cabo la feria, un enorme centro de convenciones. Expo Guadalajara era su nombre. Ahí … Sigue leyendo La triste osadía del Señor Segovia (II)

Convertirse en una hoguera (y ver al mundo arder)

Eleonora llega veinte minutos tarde. Yo estoy sentado ahí, en nuestra mesa favorita, bebiendo un mojito (hace calor). La veo llegar y la luz del sol, detrás de ella, la ilumina.  Sí, parece una diosa.  Pero no lo es. Se sienta frente a mí, desconcertada.  Suele llegar tarde. Llega a tiempo a todos lados, menos … Sigue leyendo Convertirse en una hoguera (y ver al mundo arder)

Cadàver

Los perros han rasgado las paredesque pinté hace poco; las rasgaduras parecenhechas por quien quiere escaparde una prisión. Ellos solo juegan, yolo sé, las miro en la oscuridad, es posiblever los arañasos entre las tinieblas del patio donde ellos viven. No sé qué harán si me suicido,o si me muero un día de estos, en … Sigue leyendo Cadàver

Gritos desde la negra oscuridad (reloaded)

Para Carlos Bortoni Tú tienes la culpa, Eusebio Ruvalcaba.Donde estés ahora, en este momento que las palabrascaminan por si solas y parecennegarte, yo te traigo hasta míte invoco y te conminoa que me abras el pecho y extraigasmi corazóneste oscuro corazón que late solo para ofrecertesu sangre,para amarte de rodillasy hacer el amor con la … Sigue leyendo Gritos desde la negra oscuridad (reloaded)