Me explicabas cosas (o Afuera ocurría un accidente)

Me apresuro a llegaraquía teclear las líneas que me dictala vozque me dictatodas las líneasque escribo.Conforme transcurren los segundos (sí, los segundos)toda la emoción que acabo de sentiren el sueñoque acabo de teneren el sueño, un torbellinoque se esfuma mientras tecleo, se desvanece, pero aún tengo frescostu rostro, tu voz explicándomepor qué dejaste de quererme;viajábamos … Sigue leyendo Me explicabas cosas (o Afuera ocurría un accidente)

La ambigüedad es una inmundicia

Hola. Vengo de escribir el primer borrador de un guion cinematográfico sin saber adónde ir. Vengo fresco, desangrándome, con la imperiosa necesidad de escribir otra cosa... Esto. Y quisiera jurar por mi vida que no me vuelve a ocurrir. Eso de escribir el borrador de un guion sin saber adónde ir. Y quisiera decir (escribir) … Sigue leyendo La ambigüedad es una inmundicia

Conocí a Vicente Leñero (una vez)

Para Gonzalo Trinidad Valtierra   I. El escritor les dice: --Lo conocí, una vez, cuando conocí a Julio Scherer, a quien le dediqué mi primer libro, que era un libro de poesía --y da un largo trago a su copa de vino, hasta vaciarla--. Scherer conocía el prodigioso trabajo de mi padre en el violín. … Sigue leyendo Conocí a Vicente Leñero (una vez)

¡Bienvenidos al fin del mundo!

Adagio llevaba varios años viviendo sobre el puente peatonal que estaba frente al supermercado. Con una cobija gruesa pernoctaba muy cerca de bolsas de desperdicios, basura y demás desechos que las personas arrojaban sin pudor. Adagio se refugiaba ahí porque era un puente techado, enrejado, que impedía que los suicidas se lanzasen al abismo, y … Sigue leyendo ¡Bienvenidos al fin del mundo!