Una obra con una forma inhabitual

Por Arthur Miller*

Una simple ojeada a Vidas rebeldes [The Misfits] nos permitirá apreciar que se trata de una obra con una forma inhabitual: no es novela, ni obra de teatro, ni guion de cine. Quizá sea necesaria, pues, cierta aclaración: ésta es una historia concebida para el cine, y todas y cada una de sus palabras tienen el propósito de indicarle a la cámara lo que hay que ver y a los actores lo que hay que decir. Sin embargo, la peculiaridad de este relato difícilmente podría transmitirse por medio de la naturaleza telegráfica y diagramática de un guion, puesto que su sentido depende tanto de los matices de los personajes y del lugar donde se desarrolla la acción como de su trama. Se hacía necesario, por tanto, algo más que indicar simplemente los acontecimientos; había que suscitar por medio de las palabras las emociones que la película, una vez concluida, debía poseer. Era como si la película ya existiera y el escritor estuviera recreando todos sus efectos a través del lenguaje, de manera que, como resultado de un intento puramente funcional de ofrecer a los demás una visión clara de una película, de una película que tan solo existía hasta ese momento en la mente del escritor, se hubiera sugerido gradualmente una forma de ficción, una forma híbrida quizá, pero que en mi opinión ofrece vigorosas posibilidades de reflejar la existencia contemporánea [y aquí yo podría decir que el autor se refiere con esto a lo que ahora llamamos “argumento”]. El cine, la forma artística más extendida del planeta, ha creado, nos guste o no, una forma particular de ver la vida, y sus rápidas transiciones, sus súbitas síntesis de imágenes dispares, el inevitable efecto documental de la fotografía, su economía narrativa y su concentración en la acción muda han permeado tanto el estilo novelístico como el teatral –especialmente este último– de manera inconfesada o, en ocasiones, incluso inconsciente. Vidas rebeldes confiesa utilizar las perspectivas fílmicas con el propósito de crear una ficción que quizá posea la peculiar inmediatez de la imagen y las posibilidades reflexivas de la palabra escrita.


*Introducción de su libro Vidas rebeldes.

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