
Cada temporada del taller Escribir como remedio es distinta, aunque en apariencia sea el mismo de siempre. Las personas que reiteran son otras, de algún modo, y las que recién ingresan le inyectan nueva sangre, nuevo oxígeno. Y cada vez se complejiza más porque cada vez se hace más grande y diverso. Es una comunidad de escritores, de personas que disfrutan de escribir, que se reúnen cada domingo sin mayor pretensión que ésa. Y la de convivir. Por lo que es una especie de milagro. Una fortuna que le agradezco a cada uno de sus integrantes, y en particular a Dom DeLa Mora, por hacer posible su existencia. ![]()
Gracias también, Yazz Martínez, por documentar tan chingonamente nuestro paso por C Eunoia Aprende Transforma. ![]()





































Y por acá unos retratos que yo hice de los participantes.




















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