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Unidad Belén
Para MarioDaniel, PhatomLord y Erik En la Unidad Belén vive el Diablo. Así me lo hicieron saber: es un lugar de empinadas calles cuya entrada la vigila un coloso de cuarenta metros de alto. —Es la bomba de agua —me dijo el Erik, al amanecer, después del banquete de alcohol y mota que nos servimos… — read more
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La causa
Pisas el acelerador todo lo que abarca tu pie. La máquina ya empieza a tambalearse cuando alcanzas los 140 kilómetros por hora. En el auto vas tú y tu mujer con más de cien mil pesos en oro dentro de la cajuela. Notaste que alguien los siguió después de la caseta de Acapulco. Siempre estás… — read more
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La gotera en el grifo de mi destino
Le ruego a Dios no encontrar trabajo. Me aferro al desempleo como un niño lo haría con la paleta que se le ha caído al piso. Mis papás insisten en que ya es momento de hacerlo. Que necesitan que apoye con los gastos de la casa. Yo digo que no es necesario. Tengo 27 años… — read more
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Un océano de nubes (muerto es mejor)
Edgar Allan Poe, In memoriam No quiero recordar cuando estaba vivo. Todo es mejor ahora. Sin tener que levantarse temprano para trabajar; sin tener que comer, vestir, ni ir al baño; sin tener que pagar la renta, ni tirar la basura; sin tener que lidiar con los vecinos; sin tener que respirar ni cansarse… — read more
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Diarrea Love
Con cariño para mi querido Phantom Lord El Grueso finalizó la canción con un alarido desgarrador que se prolongó varios segundos. La playera de Cannibal Corpse que tenía desde hacía tres años –ya más gris que negra, por tanto uso– llevaba un rato incrustada en su enorme espalda por el sudor, y de su rostro… — read more
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En este mundo de las monas
We should live in a beautiful world… “Beautiful”, Marillion Llueve. El grupo reunido en la explanada de adoquines bermellón, algunos sentados en la larguísima banca de concreto que la rodea, otros de pie, se rompe. La mayoría se resguarda en la parada de autobús que está a unos pasos, en las afueras del metro Hidalgo,… — read more
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Nunca juzgues a un escritor por su sombrero
Toda mi niñez y adolescencia soñé con el fin del mundo. He olvidado ahora casi todas las imágenes de aquel apocalipsis imaginario, excepto las de una vez en la que teníamos, mi familia y yo y los vecinos, que subir a las azoteas de las casas y usar unos espejos sobre nosotros, con los brazos… — read more
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Como una mordida que te parte el brazo
Música para perros asesta tres madrazos. Tres mordidas que uno no ve venir. Que no se esperan. Te las asesta cuando crees que esta historia no va para ningún lado; cuando el territorio de Ciudad Juárez se vuelve cada vez más hostil, más árido e intransitable y sus personajes, los personajes de esta historia, parecen… — read more
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Entre ratas y sórdidos amores
Las ratas saben. Saben muy bien y por eso siempre corren. Esperan –y esperan mucho– para luego huir despavoridas, o por lo menos con la conciencia de que la muerte es siempre inminente. Recargadas en las paredes se desplazan en perfecta línea recta y velozmente, desde allá, desde un arbusto lejano, y cruzan la calle… — read more
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El poseído
Todos los días rezaba a Satán para que poseyera su alma. Ponía sus manos juntas, como una flecha, se hincaba y, antes de dormir –pijama de barquitos puesta– Juan Agustín proclamaba palabras de un libro oculto que un viejo que vendía antigüedades le aseguró que funcionaba. Así fue: una mañana despertó poseído. Su madre, doña… — read more
