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El maestro
Lo vi entrar. Daba pequeños pasos como si tuviera atada una cuerda entre las pantorrillas. Solo. Lo vi entrar, buscando, y de pronto se cruzaron nuestras miradas. Nos saludamos: cada uno levantó y sacudió su mano derecha; después caminé hacia él. Tu maestro, fue lo primero que dijo, y señaló al féretro. Gracias a ti… — read more
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El sillón
Conforme avanzó sobre la calle lo miró con más claridad. Ahí estaba, tirado en una esquina, abandonado. Pudo haberlo reconocido estuviera en el lugar en el que estuviera. Entonces los recuerdos se le agolparon, aquella noche en que no llovía pero que helada agredía la piel: recordó especialmente cómo, llorando, arrastrándose por toda la casa,… — read more
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Este lugar es la muerte
Isabel observa el televisor junto a su madre. Desayunan juntas por primera vez; hace días que no se hablaban. Isabel está a punto de irse a la escuela: una la preparatoria que está a 15 minutos de distancia de su casa, en un barrio de Ecatepec. Ambas observan el noticiario matutino. En él, el conductor… — read more
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Relaciones secundarias
José cerró la puerta del salón con los huevos en la garganta. Adentro ya estaba la maestra Raquel con las nalgas recargadas en el escritorio, la blusa desabotonada y la falda arriba de las rodillas. Era la segunda vez que le tocaba cogida al muchacho de quince años que cursaba tercero de secundaria y que… — read more
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Ceguera del amor
Para Elizabeth García Después del vodka comencé a perder la vista. Fue mientras bebía con ella, en aquel departamento de Peralvillo. Recuerdo que tras brindar se nubló mi panorama de golpe. «Voy al baño», le dije entonces, y me levanté despacio, dejé el vaso en el piso, pero desde el primer paso tropecé con… — read more
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Mi vicio
Cualquier hotel, ciudad de México, noche. Lo hice por necesidad. Bueno, eso al principio. Una le va agarrando el gusto a las cosas, por muy malas que sean. Aunque en mi caso no ha sido así tan malo como todos piensan, fíjese. Sí hay momentos difíciles, cómo no, pero la mayoría de las veces una… — read more
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De compras en el Gualdos
Entramos con el minicarrito al minisúper Gualdos. Tenía cuatro pasillos revueltos: después de unos botes de diez litros de cloro, había cajas de cereales con un pirata en la portada. Y después del pirata, shampoos al 2×1 con aroma piña-coco. Fuimos ahí porque necesitábamos una bomba para el baño que llevaba dos días tapado. Según… — read more
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El juego del olvido
La anciana vivía sola desde hacía muchos años. ¿En qué momento mi hija dejó de usarlos?, se preguntaba cada que colocaba los juguetes en el patio delantero de su casa, en una silla de plástico. Simplemente no tenía respuesta; no supo cuándo los abandonó. Fue de repente, sin que nadie se diera cuenta. Sobre los… — read more
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999
Eran nueve. Las calles a esa hora, a la 3.30 de la mañana, estaban vacías. Mi casa quedaba a media hora del lugar; quizá, a lo mucho, a cuarenta minutos. Pero eran las 3.30 de la mañana y sólo hice veinte. Había sido el cumpleaños de un compañero del trabajo. Él era el encargado del… — read more
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Carnitas La Potosina
Pensé que la lengua era de toro. Cortada en rodajas, púrpura. Así la quise imaginar: que la lengua que estaba en ese taco perteneció alguna vez a la cabeza que colgaba en la pared junto a las fotografías y los retratos de toreros. El local lo atendían Martha y Rosela. Eran hermanas. Rosela era mayor… — read more
