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La triste osadía del Señor Segovia (XIII)
Me quedé solo en la habitación. En torno, ni un ruido. Coloqué mis maletas en el pequeño espacio donde había un tubo horizontal en el que se podía colgar la ropa. Luego colgué mi chaqueta de vagabundo y un momento después me senté sobre la cama recién tendida por aquella mujer. Imaginé que su perfume… — read more
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Ladrones de orquídeas
Las orquídeas son la familia de plantas con flor más diversas del planeta y se encuentran en hábitats que varían desde desiertos hasta selvas tropicales. En el pasado fueron un lujo que solo disfrutaban sus intrépidos cazadores —dicen, más o menos, las primeras líneas de un libro al respecto publicado por Blume— y el «orquidelirio»… — read more
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Debanhi
Por Ricardo V. Ríos Eresúnicay todas,Debanhi,únicay todas. Dieciocho años,el cráneo roto. La azucenade tu rostro golpeada. De sus cuencastus ojos huyendo. Soberana y sola,ciñes a tus hombros la noche. En la carretera,tus pasos son arrastradospor el ruido de los autos. Haz bebido,pensamientos y palabrasnaufragan. Caminas sola lugares desolados.Rutas que no te volverán regresar. Adelante, manos… — read more
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La triste osadía del Señor Segovia (XII)
Me habría gustado quedarme un poco más en La Perla (Books and Records), que era casi el paraíso (Spota dixit), pero seguí caminando en búsqueda de un lugar donde quedarme, de un lugar donde caer. Lo encontré casi media hora después, conforme avanzaba sobre una avenida de cuyo nombre no puedo acordarme. Ahí vi un… — read more
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Al menos ese rato lo fui
Señalé su libro, el ejemplar que llevaba entre las manos -recargado sobre ambas piernas- y se señaló a sí mismo, como preguntando: ¿Yo? Asentí. Luego lo volví a señalar, con el índice, al libro, y alcé el pulgar. Litoral del tiempo, de Margarita Paz Paredes. Un trabajo poético chingoncísimo, quise decirle, orita al final de… — read more
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A propósito de ¡Horda!
Por Abraham García Samuel Segura ha creado un universo de fugitivos en el que a unos los persiguen sus pecados y a otros sus virtudes, pero a todos los alcanzan ni tarde ni temprano, cuando debe de ser, quizás cuando el responsable lo decide de manera inconsciente. Samuel no habla de justicias ni injusticias, no… — read more
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Espinas
Las espinas son hojasque no pudieron ser; soyla espina clavadaen mi propio corazón,soyla espina clavadaen el corazón de quienes me odian, sobre todosoyla espina en el corazónde quienes me aman,hombres y mujeres por igual; el poema no esmas que la sangre que brotade esa herida. — read more
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¡Horda! en San Fernando
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Muerte en la central del norte
Para Pepi, qepd en mi corazón Llegué a la central de camiones alrededor de las dos de la madrugada, tras haber caminado más o menos hora y media. Me punzaban los pies. Era la central del norte, la que estaba más lejos de mi casa. Llevaba conmigo una mochila donde solo guardé una chamarra que… — read more
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Desde las ventanillas, el atardecer
Tan pronto acabó la presentación, y luego de firmar un par de ejemplares, se me acercó. –Tengo un par de comentarios… Uno bueno y uno malo –dijo. Asentí. Por la edad que le calculé, y por su nombre, no tuve reparo en escucharlo. –Me habría gustado escucharte –dijo–. Que los jóvenes sintieran el ritmo de… — read more
