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Letrina
Ganó todos los concursos literarios de la temporada y al principio nadie se explicó por qué. Nadie sabía, en realidad, de quién se trataba aquella autora detrás de dicha hazaña. Letrina era su nombre. Una máquina inventada por J. R. Mawazevics, científico (¿loco?) que deseaba probar que cualquier máquina podía escribir mejor que cualquier persona.… — read more
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La escritora y el estilete
La escritora recopiló todas sus notas de rechazo, que tenía apiladas desde hacía cinco años en un rincón de su casa, y formó con ellas un nuevo manuscrito al que tituló, en honor a uno de sus autores más odiados: Secuelas de unas larguísimas notas de rechazo. Puso el inmenso bonche frente a la editora… — read more
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El Chuqui
Me mostró la herida que le atravesaba el vientre, una rajada que le engrapaba el estómago y que se hizo al caer sobre una máquina en horas de trabajo. Me pidió que lo ayudara a trasladar las únicas pertenencias que tenía en esta vida, señalando la parte alta de la estación. Sus cinco niños y… — read more
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Hamburguesas Bucanero
El encargado de Hamburguesas Bucanero les sonrió a ambos, con sus varios dientes de oro, casi todos chuecos; con su verruga debajo de los ojos verdes, con las canas bajo el tinte caoba, y les pidió que cenaran ahí, con él, en esa, su sucursal, en la que los atenderemos como en casa, dijo. La… — read more
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La cucaracha
Puntual, la cucaracha se apareció en el baño a las tres de la madrugada. Sobre la baldosa mugrienta desplazó sus pequeñas patas muy cerca de donde yo ponía la barra de jabón con la cual me bañaba. No era una cucaracha, digamos, kafkiana, de ésas que salen de las coladeras a mediodía y hacen gritar… — read more
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Ausencio
En una de sus manos lleva una cocacola de tres litros como si fuera una de a medio; es un tipo tan grande y grueso como un árbol, que camina encorvado, enfundado en negro, botas, mezclilla y una yera desgastada de Iron Maiden (del Rock in Rio); una coleta de caballo hecha con una donita… — read more
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El ratón cincuenta y tres
Odiaba cada que un ratón caía en una trampa. Porque sabía que ése era el momento impostergable de su muerte. Del ratón. Pero no tenía de otra, se decía Abstemio para resignarse, para justificarse, puesto que no tenía las agallas de tomar la trampa y depositar al animal vivo en una bolsa y luego en… — read more
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El escrito
He ahí al supuesto escritor, el día cinco frente a su computadora. Está tratando de escribir algo. Véanlo, lleva cinco días ahí, doce horas cada uno, y no le sale más que inmundicia. De pronto llora y de su llanto solo escurre mierda. Así que sale a pasear con sus tres perros, la única compañía… — read more
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Llámame Magallanes
Llámame Magallanes, dijo el hombre, bajito, panza, sombrero de ala corta, guayabera, gafas oscuras, sonrisa postiza, bastón, y me apretó el brazo para que siguiéramos avanzando. Momentos antes este hombre esperaba en un crucero a que alguien le ayudara a atravesar la calle. Chocaba su bastón (cuya punta tenía un anillo giratorio metálico) contra el… — read more
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Todos aquellos curiosos escucharon cuando el hombre fue declarado muerto
Los libros, repletos de sangre, quedaron esparcidos por el suelo. El hombre que los cargaba un momento antes estaba a un lado suyo, a pocos metros, también ensangrentado; sus gafas oscuras, aplastadas, junto a él. Todos eran iguales, los libros, y un par quedaron dentro de la bolsa de tela en la que los llevaba… — read more
