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La Muerte de Luis Donaldo Colosio
Pensamos que con eso sería suficiente para obtener la fama y fortuna que siempre quisimos. Pero no fue así. Empezamos a tocar a inicios del año 1994, cuando todos creían que para el 2000 se iba a acabar el mundo. —¿Oigan, y si armamos una banda? —les dije a mis cuates. Aceptaron de buena gana… — read more
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El verdadero dolor es fácil de reconocerse
¿Ya supiste lo de Eusebio?, me dijo. No sabía, pero después de preguntarle qué había pasado le comenté que justo estaba pensando en él. Por cosas pendientes [malditos pendientes] y por otras que aquí no vienen a cuento, pero tenía muchas ganas de verlo, le dije. De cualquier modo, pensé, siempre estoy pensando en él.… — read more
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No hay que abordar la página en blanco a la ligera
Salvo Mientras escribo nunca he leído a Stephen King. Supongo que mis prejuicios me condenan: no soy fanático de la literatura o las películas de terror, y Eso (la película) me aterrorizó más que cualquier otra cosa en mi infancia (más incluso que su final -de tan verdaderamente horrible-, cuando la vi ya de adulto… — read more
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El sillón
Conforme avanzó sobre la calle lo miró con más claridad. Ahí estaba, tirado en una esquina, abandonado. Pudo haberlo reconocido estuviera en el lugar en el que estuviera. Entonces los recuerdos se le agolparon, aquella noche en que no llovía pero que helada agredía la piel: recordó especialmente cómo, llorando, arrastrándose por toda la casa,… — read more
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Que los pájaros batan sus mortíferas alas
No deberían existir los cuentos perfectos. Porque por muy buenos que sean los otros, los perfectos los dejan sin oportunidad; no hay manera de olvidar ese cuento y siempre hay forma de olvidarse de los demás. Así me pasó esta vez, ahora que hice algo que no había hecho antes: leer los textos de manera aleatoria, sin… — read more
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A menos que nos lleve la turba iracunda
Pero al llegar no había nadie. Todo cerrado, en las calles había una quietud que ya quisieran las madrugadas de este lugar. Eran las ocho treinta de la noche. Horas antes, al mediodía, salimos de Ecatepec, mi padre y yo, hacia la Ciudad de México. Íbamos en su auto. En el cruce donde se encuentran… — read more
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Este lugar es la muerte
Isabel observa el televisor junto a su madre. Desayunan juntas por primera vez; hace días que no se hablaban. Isabel está a punto de irse a la escuela: una la preparatoria que está a 15 minutos de distancia de su casa, en un barrio de Ecatepec. Ambas observan el noticiario matutino. En él, el conductor… — read more
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Relaciones secundarias
José cerró la puerta del salón con los huevos en la garganta. Adentro ya estaba la maestra Raquel con las nalgas recargadas en el escritorio, la blusa desabotonada y la falda arriba de las rodillas. Era la segunda vez que le tocaba cogida al muchacho de quince años que cursaba tercero de secundaria y que… — read more
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Ceguera del amor
Para Elizabeth García Después del vodka comencé a perder la vista. Fue mientras bebía con ella, en aquel departamento de Peralvillo. Recuerdo que tras brindar se nubló mi panorama de golpe. «Voy al baño», le dije entonces, y me levanté despacio, dejé el vaso en el piso, pero desde el primer paso tropecé con… — read more
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Mi vicio
Cualquier hotel, ciudad de México, noche. Lo hice por necesidad. Bueno, eso al principio. Una le va agarrando el gusto a las cosas, por muy malas que sean. Aunque en mi caso no ha sido así tan malo como todos piensan, fíjese. Sí hay momentos difíciles, cómo no, pero la mayoría de las veces una… — read more
