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Bajo mi propia piel
—En ese disco me chingué la voz —me dijo aquél día el Lagarto conforme conducía (yo) el Topaz guinda de mi padre, un auto que nunca fallaba en poncharse de una llanta para dejarme botado estuviera donde estuviera. Esa vez íbamos casi todos los Asedio y el vocal de Garrobos hacia el estudio casero del… — read more
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Trini
Aquella tarde, al salir del taller que dirigía Eusebio Ruvalcaba en el centro del Tlalpan, Gonzalo Trinidad Valtierra (conocido como Trini entre sus más íntimos), a quien honramos el día de hoy, Eusebio y yo, fuimos a comer a un lugar en los alrededores, un restaurante donde Ruvalcaba, como casi en todos los lugares a… — read more
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La cuarta canción del cuarto disco
Un hombre sin brazos, piernas, ciego, sordo e incapaz de hablar, ‘vive’ atado a la cama de un hospital. Todos los días, a todas horas, sueña con la persona que fue antes de que la guerra lo aniquilara. Sueña con su padre, con la mujer que amaba. Habla con ellos e imagina y recrea los… — read more
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Steve Rothery (o de todo lo que perdimos pero seguimos recordando)
Inventaré que sueño. Y que cuando miro al frente está el mar. A un lado mío, construida sobre la arena blanca, hay una enorme tortuga. Y frente a ella, tú. Sobre el caparazón escribes nuestros nombres. Conforme las olas golpean nuestros pies, el polvo infinito y las rocas, me miras sonriendo. Solo estamos tú y… — read more
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El ratón cincuenta y tres
Odiaba cada que un ratón caía en una trampa. Porque sabía que ése era el momento impostergable de su muerte. Del ratón. Pero no tenía de otra, se decía Abstemio para resignarse, para justificarse, puesto que no tenía las agallas de tomar la trampa y depositar al animal vivo en una bolsa y luego en… — read more
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Y de repente… Alfred Hitchcock
Por Bryan Cranston* No pasaba nada, y de repente… Alfred Hitchcock. Reconocí su silueta de inmediato. El personal de seguridad lo condujo con rapidez a través de la entrada posterior; el chofer y el aparcacoches se habían hecho cargo de las puertas de la limusina. Yo no sabía bien qué se esperaba de mí. ¡Pero… — read more
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El enemigo
Por Juan Hernández Luna* El edificio de enfrente tiene cuatro pisos. El primero está sellado con celosías y herrajes. El segundo tiene cortinas rojas y he visto a una mujer que afanosa limpia todos los días los mismos enseres y objetos. El tercer piso es de muebles viejos y ahí viven tres ancianos. El edificio… — read more
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Aniversario
La mañana siguiente a uno de sus aniversarios, Mary decide aniquilar su relación con George. — read more
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El cuento en su forma definitiva
Por Graham Greene* Me resulta imposible escribir el argumento de un film sin haber escrito primero un cuento. En un film hay algo más que un argumento: trazado de caracteres, estados de ánimo, ambiente; y me parece que todo esto es imposible de captar por vez primera en la opaca taquigrafía de un libreto. Es… — read more
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Sobre robarse algunos libros
Yo sé que nadie va a creerme. Pero ese día, no tiene mucho, sentado en aquella hermosa biblioteca pública, mientras miraba uno de los anaqueles iluminados por una tenue y verdosa luz, pensé en Bruce Davidson. En específico pensé: “Estaría pocamadre que aquí hubiera algún libro de él…”, y de inmediato me reviré: “… pero… — read more
